El desborde

“Lo llevamos a cabo porque cuando nos lo propusimos no sabíamos que era imposible”.

A veces el pensamiento más reaccionario se oculta en una retórica incendiariamente revolucionaria. Mistifica. Aún más frecuentemente, el discurso democrático suena a conformismo. Inmoviliza. Los medios masivos navegan entre esas corrientes de mistificación e inmovilización, generando escepticismo y cinismo. Las falacias y las paradojas pueden ser desmontadas en los espacios académicos; pero el discurso de los académicos no circula libremente por las comunidades. Sólo ecos en un recinto cerrado.

La vida cotidiana, el ritmo de la gente, la creatividad de la calle marchan por otras vías. Las vías de nuestros enlaces de afinidad, las vías de los puentes para negociar con los diferentes y para seducir a los ajenos, las vías de las brechas para aislarnos de los opuestos.

El discurso del poder enfatiza las afinidades y las brechas: identidad y polarización. Identidad hipócrita y polarización tramposa. El discurso del contrapoder tendría que tomar la vía del desborde. Salirse de la confrontación bipolar, pero no con el auto-sabotaje de la neutralidad impostada y la resbalosa posición intermedia.

Fraguar visiones alternativas. Desbordando radicalmente el poder desde el centro de la cebolla hacia las capas externas. Seduciéndonos a nosotros mismos en el acto de seducir a quienes son diferentes, a quienes son ajenos. Montando puentes hacia quienes están en la acera opuesta, sin haberlo elegido, sólo porque parecía la acera más cercana.

El desborde imposible se hace posible cuando nos atrevemos a sacarle el néctar a las redes sociales comunitarias. Vértigo programado en la acción para resolver problemas urgentes. Desafío en el debate sobre la lógica racional y la lógica irracional de los discursos que nos circundan. Seducción en los nuevos rituales con los cuáles nos reconocemos, en las alternativas surgidas del movimiento que se desborda en un instante y deja cauces inexplorados en los cuáles podemos volver a andar con sosiego.

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Referencia disparadora: Villasante & Gutiérrez. Redes y conjuntos de acción: para aplicaciones estratégicas en los tiempos de la complejidad social.

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